Cómo controlar
la ansiedad cuando aparece
Cuando pensás en cómo controlar la ansiedad, hay un pequeño cambio de perspectiva que necesitás hacer si realmente querés entender no solo qué hacer cuando tenes ansiedad, sino, más importante todavía, como bajar la ansiedad.
Ese cambio comienza en tu Mente Intelectual, reconocer que no está dentro de tu poder controlar la ansiedad. Psicológicamente, no está dentro del poder de nadie controlarla.
Lo que sí podés hacer es desarrollar las herramientas y habilidades para Gobernarla.
Esto está dentro de tu poder.
Por qué la ansiedad aparece de repente
Para la mayoría de nosotros, la ansiedad es algo con lo que tenemos que lidiar en el día a día. Ese momento en el que el cuerpo se acelera, la mente se llena de pensamientos negativos y sentís una presión incómoda en el pecho, como si hubiera un peso sobre él. La respiración se vuelve difícil, el corazón se acelera y hasta las cosas más pequeñas de repente se vuelven abrumadoras.
Un ataque de ansiedad afecta tu trabajo, tus relaciones y tu salud psicológica y física. Drena tu energía y te deja sin motivación para hacer nada.
Esta experiencia de ansiedad de repente se siente confusa y agotadora. Puede pasarte sentir ansiedad sin motivo, como si apareciera de la nada. Puede sentirse como si no tuviera fin, como si estuvieras atrapado en esta negatividad emocional inescapable, sin salida.
Pero hay una salida, y está dentro de tu poder aprenderla.
Pero primero, tenés que entender por qué pasa.
Cómo funciona el ciclo de la ansiedad en la mente
Déjame explicarte con más detalle por qué digo que no podemos controlar la ansiedad.
Para entender por qué aparece la ansiedad, primero tenemos que entender nuestra Personalidad.
Comenzamos a desarrollar nuestra personalidad alrededor de los 4 o 5 años. Se construye a partir de los comportamientos que experimentamos en tres entornos: nuestra familia, nuestra cultura y nuestra sociedad. Absorbemos esos comportamientos y, con el tiempo, construimos la personalidad que tenemos hoy, aquello que creemos que somos.
Cuando experimentás el ciclo de la ansiedad o te encontrás atrapado en pensamientos ansiosos, es porque tu personalidad está reaccionando de forma ansiosa ante una situación o una persona. Esta reacción no es algo que puedas simplemente controlar. En cierta medida, ha sido aprendida, y cualquier intento de controlarla se convierte en una batalla perdida, porque no podés deshacer cómo se formó tu personalidad.
Lo que sí podés hacer es empezar a observar estas reacciones ansiosas y, con las herramientas adecuadas, desarrollar una nueva relación con ellas. A esto me refiero cuando digo que podés aprender a Gobernar la ansiedad.
Entonces, ¿cómo se hace esto?
Cómo controlar la ansiedad paso a paso
Entendiendo esto, podemos reformular la pregunta de cómo controlar la ansiedad a cómo aprender a gobernar la ansiedad.
Intentar controlar algo que no podés controlar no solo te va a llevar al fracaso, sino que ese mismo fracaso va a empezar a generar más ansiedad. Va a sumar y agravar la ansiedad que ya estás sintiendo — la ansiedad que estás intentando controlar.
Es solo al aprender a gobernarla que empezás a reducir la ansiedad y también a entender cómo calmar la ansiedad de una manera más profunda. Y esto comienza, antes que nada, con la Observación. Observar la situación o la persona que la desencadena. Observar cómo tu Personalidad reacciona frente a eso.
A medida que empezás a observar, poco a poco comenzás a entender por qué y cómo ocurre. Solo observar la ansiedad y la reacción de tu Personalidad ya puede empezar a reducir la ansiedad.
Después de un tiempo, a través de la observación y la comprensión, empezás a notar un pequeño espacio — una cierta distancia — entre vos y la reacción de tu Personalidad. A partir de ahí, podés avanzar al segundo paso, que es igual de importante que la observación.
Este paso se llama Desidentificación. Desidentificarte de la reacción, de la ansiedad, significa no involucrarte en ella, no alimentarla, no intensificarla intentando controlarla o justificarla. Significa dar un paso hacia atrás, no hacia ella.
Con un esfuerzo constante, con el tiempo, vas a empezar a reducir la ansiedad.
Requiere paciencia, pero está dentro de tus posibilidades lograrlo.
Si intentás controlar la ansiedad, solo vas a empeorarla, porque no puede ser controlada. Pero con las herramientas adecuadas y el esfuerzo necesario, podés aprender cómo calmar la ansiedad.
Empezás con la observación, con la comprensión y con un esfuerzo constante, y poco a poco vas a empezar a reducirla.
Y a medida que comenzás a desidentificarte de la reacción, de la ansiedad, llegás a un punto en el que, cuando aparece, no solo podés reconocerla en el momento justo, sino también elegir no involucrarte en ella — entendiendo por qué y cómo está ocurriendo.
Conclusión
Este es el tipo de trabajo que desarrollamos en las sesiones de terapia, donde a través de un acompañamiento terapéutico es posible comprender la ansiedad en profundidad y empezar a transformarla de manera sostenida en el tiempo.